Sumergirse y flotar

Me sumergí en mis miedos, entendiendo que de ello dependía mi destino …
Fui soltando aire, abriendo espacio, agotando el aliento. Nadé hasta el borde de la muerte, comprobando que llegaba a un espacio vacío, donde nada importa.
Y entonces, … floté … y me sostuve; cerré los ojos, hundí mis oídos, respiré el sol.

Escuche mi voz … grave y sólida, rotunda y serena.
Y allí quieta,  movida únicamente por el suave balanceo del agua cálida, entendí el origen, el punto de equilibrio … Era mi Ser.

… si piensas que mi mirada te sirve, confía en mi.