Ofrenda
Me retiré del mundo ordinario para recoger los lugares en mí perdidos. Contorneé mi cuerpo encajando piezas y con sutil delirio, abracé mi ofrenda.
Hoy, encontrada, después de mi destile anunciado, ofrezco mi otoño, que es de donde vengo. Entrego la vida acogida en la luz naranja de mis células fecundas. Ofrezco mi mirada limpia, mi sonrisa amplia de niña, de fuerza serena y sensibilidad profunda
…
… si piensas que mi mirada te sirve, confía en mi.





